Quietud
Sentada a media luz en mi rodilla,
y una sonrisa tenue y luminosa
como las alas de una mariposa,
me reclinó en el hombro la mejilla
y abandonose inmóvil, silenciosa.
Se me quedó dormida entre los brazos,
niña interior, aunque mujer externa,
un tiempo apasionada, luego tierna,
frágil hoy con el alma hecha pedazos,
mañana con impulsos de galerna.
No me quise mover por no alterarla,
y dejé transcurrir el tiempo lento,
con el temor de que hasta el pensamiento
pudiera, al agitarse, despertarla,
destruyendo la magia del momento.
Y así quedó, colgada de mi cuello,
dormida en mí, sin dudas y sin prisa,
y hasta su soplo refrenó la brisa;
y al fin, acariciando su cabello,
hice anidar mi beso en su sonrisa.
Francisco Alvarez Hidalgo.





Comentarios sobre Quietud
HAY ME GUSTO MUXO NUNKA TE HABIA VISITADO ESTA GENIAL TU ESPACIO BESOS
Es una sensación muy especial tener a una mujer dormida entre tus brazos…
hola como estas yevas un año en tu blog yo voy aser 2 en sepriembre y estamos a marzo falta mucho como as de saver mi blog es muy largo que talves te interese que en una nota ise que tu nombre aparesiara en mi blog asi que pese por que no nos alieamos asemos un blog gunto si te parese mi correo es
a_gordian@hotmail.com
jajaja bueno eso es todo bye