He muerto y he resucitado.
Con mis cenizas un árbol he plantado,
su fruto ha dado y desde hoy algo ha empezado.
He roto todos mis poemas,
los de tristezas y de penas,
lo he pensado y hoy sin dudar vuelvo a tu lado.
Ayúdame y te habré ayudado,
que hoy he soñado en otra vida,
en otro mundo, pero a tu lado.
Ya no persigo sueños rotos,
los he cosido con el hilo de tus ojos,
y te he cantado al son de acordes aún no inventados.
Ayúdame y te habré ayudado,
que hoy he soñado en otra vida,
en otro mundo, pero a tu lado.
Ayúdame y te habré ayudado,
que hoy he soñado en otra vida,
en otro mundo, pero a tu lado
No escojas sólo una parte, tómame como me doy, entero y tal como soy, no vayas a equivocarte.
Soy sinceramente tuyo, pero no quiero, mi amor, ir por tu vida de visita, vestido para la ocasión. Preferiría con el tiempo reconocerme sin rubor.
Cuéntale a tu corazón que existe siempre una razón escondida en cada gesto. Del derecho y del revés uno sólo es lo que es y anda siempre con lo puesto.
Nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio.
Y no es prudente ir camuflado eternamente por ahí ni por estar junto a ti ni para ir a ningún lado.
No me pidas que no piense en voz alta por mi bien, ni que me suba a un taburete si quieres, probaré a crecer. Es insufrible ver que lloras y yo no tengo nada que hacer.
Cuéntale a tu corazón que existe siempre una razón escondida en cada gesto. Del derecho y del revés, uno sólo es lo que es y anda siempre con lo puesto.
Nunca es triste la verdad lo que no tiene es remedio.
Dos rojas lenguas de fuego que, a un mismo tronco enlazadas, se aproximan, y al besarse forman una sola llama; dos notas que del laúd a un tiempo la mano arranca, y en el espacio se encuentran y armoniosas se abrazan; dos olas que vienen juntas a morir sobre una playa y que al romper se coronan con un penacho de plata; dos jirones de vapor que del lago se levantan y al juntarse allá en el cielo forman una nube blanca; dos ideas que al par brotan, dos besos que a un tiempo estallan, dos ecos que se confunden, eso son nuestras dos almas.
El cuervo lo han considerado siempre como un pájaro de mal agüero. Se cree que ver volar un cuervo o soñar con este pájaro es un mal presagio. Se se le oye graznar es signo de una muerte próxima.