Yo caminaba por el cinturón de Van Allen tú te aproximaste a mi mundo trazando una elipse, tan rasante, que alteraste mis mareas para siempre.
Encontré tan gratos tus paisajes, tan radiante el fulgor de tus volcanes que acompasé mi órbita a tu órbita creyendo, sin duda ingenuamente, que por los siglos de los siglos, milenio tras milenio surcaríamos paralelos las rutas estelares.
Un choque sideral (la gravedad es lo que tiene) hizo divergir las trayectorias. Me quedé gira girando en rotación perpleja mientras tú te perdías eclipsándote tras una nebulosa.
El Universo en expansión se me hace grande y me siento más solo a cada instante mientras me hundo en el vacío de tu ausencia; un vacío, tan vacío e insondable que no puede correr tampoco el riesgo de chocar contra nada, ni con nadie.
Aquí sigo esperando en mi Universo frío (que para frío-frío el de las galaxias menos trescientos grados, casi casi). Algún día llegará en que mire al cielo y podré admirar esta vez ya desde lejos, pues no se cruzarán jamás nuestros trayectos, el cíclico retorno de un cometa.
Pequeña serenata diurna de un miércoles sin sol....
Empieza a contar para atrás hasta borrar el último de mis días...... No olvido mis promesas.... Te amo y por que te amo te pido me borres de tu vida como yo ya empecé a hacerlo hace algunos días....
Una vez me dijiste que si quería que ya no me escribieras más, sólo te lo pida y así lo harías...
Decidí dar marcha de revés, volver sobre mis pisadas, volver sobre mis huellas y me encontré con que muchas de ellas se habían borrado, quizá el viento, la lluvia, el tiempo, la vida, las lagrimas... quizá otros pies pisaron sobre ellas y borraron las mías, pensé comenzar de nuevo tomando como punto de partida el día anterior al que te conocí, pero no pude, no supe como volver hasta aquella noche, para bien o para mal no pude, y de nuevo como tantas otras noches desempolvé tus recuerdos, los tomé entre mis manos y cerrando los ojo aspiré su perfume y me aturdí con ellos, una torrentera de lagrimas brotaba de mis ojos, imposible olvidarte, utópico no sentirte, inútil fingir que te he olvidado...
Mi pasado eres tú justo desde el momento en que nací, pues ya desde ese instante te esperaba, mi presente eres tu pues para ti respiro y vivo, pero daría mi vida por sacarte de mi fututo, quisiera extirpar tu mirada de mis ojos, desarraigar el sonido de tu voz de mis oídos, suprimir el olor de tu perfume de mi olfato, arrebatar de mi corazón estas ganas terribles de seguir amándote a pesar de tu olvido, intento inventar la felicidad y solo consigo imaginarte. Si pudiera dejar de fantasear con ser feliz sin tenerte a mi lado,
Aceptar que nunca me perteneciste, que mis días a tu lado solo fueron una quimera, una invención, algo que aluciné y que es obligatorio despertar para retomar el sosiego de aquellos días en que la vida simplemente pasaba sin mayores contratiempos ni sorpresas, debería ser capaz de olvidarte pero estás radicada en mi mente, eliminarte sería lisiar mi corazón, no puedo, no se como hacerlo.
Para ti, porque se que me lees, que a pesar de tu aparente ausencia y tu ensordecedor silencio, sigues mis pasos a distancia.
El cuervo lo han considerado siempre como un pájaro de mal agüero. Se cree que ver volar un cuervo o soñar con este pájaro es un mal presagio. Se se le oye graznar es signo de una muerte próxima.