Locuras.
Después que ella se fue, mi corazón comenzó a inventar muertos, truenos, golpes, entonces preparé mi alma para el viaje al silencio, cerré los calendarios en los ojos y desterré sus fotografías en el invierno.
Pero en las noches, a veces, escucho los pasos de su alma viniendo a visitarme y siento su corazón palpitando en mi cuerpo. Y aunque me vista de golpes, truenos y muertos, mi boca persigue su aliento, y cuando mi corazón la toca... mis pies empiezan a enterrar vivos y mis ojos empiezan a desenterrar muertos.



