he...
he alquilado un cuarto menguante
a pesar de que la renta sigue en creciente
y en mis bolsillos rotos ya no hay lunas
he dicho lluvia cuando un cúmulo estrato cirro se bronceaba
he culpado al otoño de las veces que escribí hojas secas
he dicho -por ejemplo- eucalipto
sin antes poner la semilla en tu boca
he dado de comer hambre a los ricos
he querido ir a la luna en las alas de aves espaciales averiadas
he llegado a escribir con ánimo de lacra
sin ánima ni lucro
he abierto paraguas en caso de incendio
he querido sentarme a respirar las letras que esconde la palabra amor
he pretendido hablar de oscuridad
a la luz de un poema o de una vela (no los distingo)
he puesto a los árboles en mi contra con tempestades inútiles
he hablado de felicidad en clave morse
de modo que la tristeza no me entienda
he gritado revolución desde de un matorral
que se ríe de mí de oreja a hoja
he dicho abismo sin estar al borde
laberinto sin hallar la entrada
he dicho soledad
cuando sé que algo me acecha
y me he jugado esta vida a la ruleta
sin tener valor para ganarla



