Esa su segunda primera vez…
Ella, ya había experimentado su primera vez y la atesoraba como algo alucinante e irrepetible, no recordaba el día, ni la hora, pero si el lugar, como olvidarlo si acudía allí a diario? Ahora había vivido su segunda primera vez, pero esta si había sido real, Esta vez había sido desvirgada, había entregado todo con una mezcla de pudor, dolor, amor y hasta miedo… si, miedo al que dirían, o a quien diría, o al que diría ella, sin embargo no renegaba, lo había disfrutado imaginándose en los mismos brazos de su primera vez.
Tímidamente y envuelta en una mezcla de embriaguez y deseo se dejó llevar por aquellas manos llenas de ternura y pasión que no querían hacerle daño, solo despojarla de su noble candidez.
Cuando despertó supo que ya no tendría salvación, esta segunda vez volvería a repetirse, era una realidad que superaría la ficción de aquella primera vez.




