Encuentro fortuito
Solo en la barra de un bar, pasada la media noche, luego de haber fumado más de una cajetilla de cigarrillos y de haber tomado cualquier cantidad de copas, no pude remediarlo y volteé a mirar, sus ojos estaban clavados en mí ser, en su mano izquierda una alargada copa, aquella copa repleta de insinuación y repleta de intencionalidad. Sorbía aquel cóctel con pequeños tragos, sus labios eran finos y sensuales de color carmín.
Era una mezcla entre inocencia y obscenidad, sus movimientos eran vulgares pero no podía dejar de mirarla, mi mirada tímida se cruzo con la suya insinuante y poco discreta.
Ella estaba aparentemente tranquila, la tira del sujetador caía al descuido sobre su brazo y la curva de sus pechos era claramente visible, levantó la copa y de un sorbo la dejó vacía, se levantó y pidió la cuenta, metió la mano al bolsillo del abrigo y sacó unos pesos, sin contarlos los lanzó sobre la barra y con pisadas seguras avanzó hacia la salida, usaba falda corta, medias negras y tacos altos. Una vez en la puerta volvió sus ojos hacia mí, sonrió y con un suave movimiento de cabeza me invitó a seguirla.
Aquella fue mi única noche compartiendo la cama con una ramera.





Comentarios sobre Encuentro fortuito
wow... sabes muchas veces en la vida tienes muchos encuentros , pero nunca nos animamos por el miedo al no saber que pasara.
Incrible historia.....